Se estima que aproximadamente la mitad de todos los casos de baja fertilidad en una pareja se deben a la infertilidad masculina.

Hablamos de infertilidad cuando la incapacidad de quedar embarazada en una pareja persiste más allá de dos años de relaciones sexuales sin protección. Al igual que con las mujeres, las causas de la infertilidad en los hombres son muchas y variadas.

Puede ser una obstrucción dentro de los genitales masculinos o una dilatación de las venas que rodean el cordón espermático (varicocele testicular). Pero la infertilidad también puede ser el resultado de una infección antigua, una anomalía genética o un desequilibrio hormonal que, a largo plazo, influye en la calidad de los espermatozoides. También sucede que la infertilidad se considera idiopática cuando no se encuentra una explicación orgánica o fisiológica.

¿Cuáles son los síntomas de la infertilidad masculina?

La ausencia de procreación es la principal manifestación de infertilidad en una pareja. Pero puede asociarse con signos clínicos más específicos para los humanos en la imagen, por ejemplo, impotencia, disfunción eréctil o eyaculación precoz. Aunque no están necesariamente en el origen de la infecundidad, estos trastornos sexuales pueden constituir elementos de investigación para el médico.

Además, algunos síntomas también pueden revelar desequilibrios hormonales. Este es el caso, en particular, de una deficiencia de cabello o de una hipertrofia masculina (ginecomastia).

¿Quiénes son las personas en riesgo?

Si es probable que la infertilidad masculina afecte a todos los hombres, algunos factores tenderían a aumentar el riesgo de infecundidad:

  • Tratamientos anticancerígenos: quimioterapia, radioterapia, etc.
  • Exposición prolongada a altas temperaturas.
  • Consumo de tabaco.
  • Consumo excesivo de alcohol.
  • Ciertas operaciones quirúrgicas: extirpación de un quiste del cordón espermático, cirugía perineal, disección de ganglios linfáticos lumbar-aórticos.
  • Algunos antecedentes personales: hipertensión, diabetes, infección de transmisión sexual, insuficiencia pancreática…

¿Cómo se establece el diagnóstico de infertilidad masculina?

En términos de infertilidad masculina, el espermograma es un examen médico estándar. Esta prueba diagnóstica permite analizar la calidad y la cantidad de espermatozoides: número, movilidad, posible presencia de anomalías, etc.

Por supuesto, se recomienda el espermograma después de un examen clínico y un interrogatorio cuidadoso del paciente. Si lo considera necesario, el médico también puede proporcionar otros exámenes, como una evaluación hormonal, una ecografía de los testículos, un doppler o una biopsia de testículo.

¿Cuáles son los tratamientos para la infertilidad masculina?

La estrategia terapéutica preferida para tratar la infertilidad masculina variará según su origen. Por lo tanto, se puede implementar un tratamiento hormonal para restablecer un desequilibrio, mientras que una cirugía puede considerarse en presencia de un varicocele o la impermeabilidad del tracto genital.

Cuando el tratamiento médico de primera línea no da resultados satisfactorios, se pueden proponer diferentes técnicas de reproducción asistida: inseminación artificial, fertilización in vitro …