Dar el paso para someterse a un tratamiento de reproducción asistida genera dudas en una mujer o una pareja, especialmente en lo que se refiere a la medicación: ¿tengo que tomar medicamentos? ¿hormonas? ¿cuántas veces tengo que pincharme? ¿hay contraindicaciones?

Estos son algunos de los interrogantes que aparecen desde el primer momento, pero no hay nada que temer porque la medicación en los tratamientos de fertilidad se realiza con productos de calidad y mediante tecnología recombinante, es decir, productos que son copias idénticas de las hormonas que produce el cerebro para controlar la función de los ovarios. Son puros, efectivos y se toleran muy bien por el organismo.

La medicación para la estimulación ovárica

Cuando la mujer decide someterse a un tratamiento de este tipo, todo un equipo de médicos profesionales especializados realiza análisis previos y una evaluación particular de cada paciente para iniciar el tratamiento más adecuado al perfil de la persona.

Hecho esto, el primer paso es la estimulación ovárica. En este tratamiento se persigue conseguir el mayor número de ovocitos, es decir, posibles embriones para aumentar las probabilidades de embarazo. Cada ciclo de estimulación ovárica es diferente en cada mujer y de ahí que sea crucial contar con un proceso y seguimiento personalizados en cada caso.

Los ginecólogos especialistas en reproducción controlan exhaustivamente la estimulación mediante ecografías vaginales (se observa el número y medida de los folículos que contienen los ovocitos) y analíticas de sangre (para determinar los valores en sangre de determinadas hormonas).

En función de cada caso, edad de la paciente, peso y otras características, los especialistas recetan una serie de medicamentos y una dosis concreta para potenciar el crecimiento de los folículos. Dicha medicación se administra mediante inyecciones subcutáneas en la zona abdominal.

Cuando la medida de estos folículos y los niveles de hormona en sangre son los adecuados, se programa finalmente la extracción de los ovocitos.

¿Cómo se aplica la medicación?

Este tipo de medicación, generalmente, son las propias pacientes quienes se las administran. Su aplicación es bastante sencilla y la misma presentación de los fármacos facilita y detalla su inyección. Su forma se asemeja a la de un bolígrafo y vienen ya precargadas. En el momento de la inyección se puede comprobar en todo momento si se está realizando de forma efectiva ya que el dispositivo lo indica.

La medicación se aplica por vía subcutánea en la zona abdominal y siempre a la misma hora. El equipo médico y de enfermería de la clínica asesora en todo momento a la paciente para que despeje todas sus dudas y aprenda a administrarse la medicación.